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El comienzo del café La Morenita es tan lejano, que
parece que desde siempre ha estado entre nosotros.
En
1890, nació como una pequeña empresa familiar. Por
aquellos tiempos, el café solía venderse en las calles
"al peso" y "molido a la vista", impregnando
a la ciudad de un intenso y exquisito aroma.
Con
la llegada de los inmigrantes a nuestro país, muchísimas
familias de los más diversos orígenes y costumbres
coincidieron en adoptarlo.
Fue por aquel entonces que los vendedores de La Morenita
salieron a recorrer las calles en carretas tiradas por caballos,
comercializando café suelto, casa por casa.
Muchos
años más tarde, La Morenita comenzó
a envasarse en el tradicional paquete que conocemos hoy y a comercializarse
en almacenes. Este envase permitió garantizar su sabor y
preservar todas sus virtudes manteniéndolo como recién
molido.
Las
permanentes innovaciones tecnológicas, el sólido compromiso
con la calidad y la más cuidadosa selección de los
granos, convirtieron a La Morenita en sinónimo del
buen café.
Hoy,
con más de 100 años de historia, La Morenita
es una empresa líder gracias a la elección que miles
de argentinos hacen día a día. |